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Esta semana estuvimos de visita en Cancún, invitadas por Elisa
Gosselin, recién desempacada de Europa, donde pasó varias semanas
ultimando los detalles del centro antienvejecimiento que inaugurará
próximamente en Paraíso de la Bonita, el exclusivo hotel y centro de
talasoterapia, diseñado por su esposo, el arquitecto Carlos
Gosselin, en la Riviera Maya.
Elisa llegó acompañada por la princesa Thi-Nga, perteneciente a
la familia imperial de Vietnam, quien reside desde hace tres años en
Miami. Desde esta ciudad viajaron también Dolores Ziff, esposa de
uno de los hombres más acaudalados de la ciudad, y Nora Bulnes,
conocida editora de Florida.
Para agasajar a su ilustre invitada -quien por cierto había
estado tan sólo una vez en nuestro país, para visitar las ruinas de
Chichen-Itzá- Elisa ofreció una comida a la que asistió un
importante grupo de distinguidas damas, entre quienes se encontraban
Gabriela Rodríguez, secretaria de Turismo de Quintana Roo; Gabriela
Rejón de Martín, esposa del presidente municipal de Playa del
Carmen; Margot Leder, esposa del cónsul de Suecia; Silvia Muller,
esposa del cónsul de Suiza; Trudi Vitorf, esposa del cónsul de
Alemania; Ingrid Bossman, cónsul de Holanda; Maud Vetter, esposa del
cónsul de Francia; y RUBÍ DE ALOR, esposa del presidente
municipal de Cancún; así como algunas socialités del estado, como
Gracia Freitas, Lucy Bouzid, Marilú Solís, Verónica Barnetche y
Noemí Constandse.
La comida (¡riquísima!), fue elaborada por el chef Fabrice
Guisset, a quien nos dio muchísimo saludar de nuevo.
Fabrice, quien debutó como papá de una preciosa niña el año
pasado, nos comentó que trabaja actualmente en un interesante
concepto culinario que el bautizó como veggietèque, en el
que las verduras (y la comida "sana", en general) serán las
protagonistas.
El proyecto fue diseñado para el restaurante que los Gosselin
abrirán próximamente en Polanco, y que casi seguro, llevará el
nombre T-10.
Pero volviendo a la princesa Thi-Nga, déjenme contarles que nos
pareció una persona verdaderamente encantadora, sencilla de trato, y
con un corazón del tamaño del mundo, como pudimos comprobar durante
la larga charla que sostuvimos con ella. Nacida en Saigón (sur de
Vietnam), fue educada en París y habla con fluidez francés, inglés y
tres dialectos vietnamitas. Hace algunos años creó la Fundación
Princesa Thi-Nga, con el fin de apoyar diversas causas, tanto
humanitarias como culturales.
Actualmente, y a través de su fundación, contribuye de forma
importante a la restauración de la ciudad imperial de Hue, fundada
por su chozno, el emperador Gia Long. Dicha ciudad fue nombrada por
la Unesco, en los 90, como patrimonio cultural de la humanidad.
La princesa, quien posee la elegancia y los finos modales de una
refinada mujer oriental, presentará en los próximos meses, en la
ciudad de Miami, parte de su colección de piezas de jade de la
dinastía Qin (la más grande del mundo), que se encuentra bien
resguardada en una bóveda de Sotheby´s, en Nueva York.
Según nos comentó, una tercera parte de la colección permanecerá
en una sala del Bass Museum of Art, de Miami, y las piezas restantes
(más de 500 en total), irán a parar al museo privado que diseñó ella
misma junto a su residencia de verano en la isla de Exuma, en las
Bahamas.
Y YA QUE HABLAMOS DE PARAÍSO de la Bonita, el único hotel cinco
diamantes en la Riviera Maya, aprovecho para contarles que hace unos
cuantos días tuvo hospedados a los lunamieleros del momento: Luis
Aguilar y Paulina Fox, quienes pasaron en este paradisiaco lugar los
primeros días de su viaje de bodas.
De seguro Paulina ya conocía o había escuchado hablar del
desarrollo, pues como buena aficionada al buceo, había estado en
varias ocasiones con sus hermanos y algunas amigas, en la casa de
visitas que la presidencia de la República posee en Cancún.
Y es que Paraíso de la Bonita es un lugar espectacular, que fue
bautizado por su creador, el arquitecto Gosselin, quien regaló la
propiedad a su esposa Elisa, a quien llama cariñosamente, bonita. El
hotel, que fue muy castigado por el huracán Wilma, estuvo
cerrado durante 7 meses, y apenas reabrió sus puertas en marzo
pasado. Para nuestra sorpresa, no sólo quedó igualito que antes,
sino que ahora cuenta con una playa más grande, a diferencia de lo
sucedido con otros hoteles de la zona.
Próximamente, según nos comentó Elisa, arrancará la construcción
de unas villas superexclusivas (diseñadas, por supuesto, por su
esposo), que pondrán a la venta a un costo de entre 3 y 4 millones
de dólares.
POR ÚLTIMO LES CUENTO que para el 2007, se tiene previsto
inaugurar ¡7 campos de golf! en la Riviera Maya, y algunos hoteles
de gran prestigio, como el Mandarin Oriental, que abrirán por allá
sus puertas.
¡Hasta la próxima semana!
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